Conversación con el historiador Jesús Valdés, ex-miembro del Consejo Nacional de Huelga del Movimiento Estudiantil de 1968 en México

Adelina Arredondo

Abstract


Jesús Vargas Valdés es hoy un historiador prolífico, con más de una veintena de interesantes y esclarecedores libros sobre historia y cultura mexicana. Es un obsesivo buscador y compilador de fuentes originales de primera mano, interesado por producir y divulgar una historia social, que explica de manera más objetiva y comprensiva los sucesos históricos, superando la vieja historia de bronce, la historia oficial y la historia anecdótica. 

Su último libro, Villa bandolero, sobre una etapa poco conocida del caudillo de la revolución mexicana, Francisco Villa, acaba de salir de prensa, y promete ser uno de los más leídos sobre el periodo de la revolución mexicana y sus antecedentes. Sobre esa época son también sus libros Tomochic: revolución adelantada, resistencia y lucha; Máximo Catillo y la revolución en Chihuahua; Nelli Campobello, mujer de manos rojas. Y sobre los movimientos sociales de los años sesentas se cuentan Madera rebelde y La patria de la juventud. Los estudiantes del Politécnico en el movimiento de 1968

Nacido en Parral, Chihuahua, al norte de México, Jesús Vargas fue uno de los numerosos hijos de un herrero que educó a su familia con los valores de la honestidad, el trabajo, la disciplina y la solidaridad. Se fue a estudiar a la ciudad de México la carrera de biología en una de las dos más prestigiosas instituciones superiores del país. Fue un deportista sobresaliente, representando durante seis años a los equipos deportivos del Politécnico en los campeonatos nacionales, y cuando estalló el movimiento estudiantil de 1968 se entregó de lleno al proceso. Durante el movimiento estudiantil de 1968 fue representante de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional ante el Consejo General de Huelga.

Con la complicidad entusiasta de su compañera Marcela Frías, a quien conoció durante el movimiento estudiantil, hasta 1978 Jesús Vargas se dedicó a apoyar a las organizaciones democráticas e independientes de campesinos, obreros y familias de marginados en el norte y noroeste del país. Más adelante fue profesor de bachillerato en materias relacionadas con las ciencias biológicas y las ciencias sociales. Desde 1990 se dedicó profesionalmente a la historiografía regional y a participar en conferencias y otros eventos de difusión de la historiografía crítica y sobre los movimientos sociales democratizadores. Actualmente escribe un nuevo libro: El movimiento guerrillero en Chihuahua «De Madera a Tesopaco» (1965-1968). Ha mantenido siempre un compromiso intenso y desinteresado con las causas sociales nacionales, con la historia regional y con la memoria del movimiento estudiantil, que en palabras de Vargas «no es pasado, es presente».

Con siete décadas intensamente vividas, es un hombre alto, delgado, de complexión atlética y jovial, viril, atractivo, vivaz, de mirada atenta bajo sus cejas espesas, mirada profunda, escudriñadora, entre dulce y dura, entre la presencia y la ausencia, mirada que se evade constantemente al futuro con anhelo y esperanza o se retrae sin desmarcarse hacia el pasado, en ocasiones exitosamente construido, por momentos decepcionante y nostálgico, pero en todo momento comprometido con sus concepciones políticas, sus investigaciones histórico-sociales, con sus causas sociales, con sus sueños sin horizonte fijo, con sus camaradas, sus colegas, sus amigos y con su familia.




DOI: https://doi.org/10.14516/ete.275

Refbacks

  • There are currently no refbacks.




Copyright (c) 2019 Espacio, Tiempo y Educación

ISSN: 2340-7263

DOI prefix: 10.14516/ete

URL: www.espaciotiempoyeducacion.com

FahrenHouse: Salamanca, Spain

Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International (CC BY-NC-ND 4.0)